Interpretación visual del proceso alquímico, con un fragmento del “Diccionario mito-hermético” de A.-J. Pernety, y otro de Michel Maier. Edición, R. Arola y L. Vert

blanc«La tierra negra dormida. La viva luz del mundo. El Salvador rojo perfectísimo» Louis Cattiaux.

Los antiguos creadores de imágenes alquímicas utilizaron motivos muy diversos para explicar las operaciones necesarias para alcanzar la Piedra filosofal. El negro rostro de Osiris nos ha inspirado la continuación del proceso que sigue este dios hasta su resurrección,  y lo hemos explicado por medio de otros rostros solemnes y de intenso cromatismo. Después de Osiris, hemos seleccionado el rostro del blanco mármol de Apolo de Belvedere. Le sigue un retrato de Van Gogh, en el que la luz dorada se acompaña de una gama cromática que sugiere los colores de la cola del pavo real. Termina el proceso una máscara precolombina espectacular: ¡el auténtico hombre rojo!

Entre dichas imágenes hemos incluido algunos grabados del Rosarium philosophorum –que corresponden a los pasos mencionados– tal como los interpretó Johann Daniel Mylius en su Philosophia reformata. También hemos traducido la entrada: “Colores” del Dictionnaire Mytho-Hermétique de J. A. Pernety (1758). Después, reproducimos  el emblema 43 de la Atalanta Fugens de Michel Maier de 1617, y terminamos con una nota manuscrita de Louis Cattiaux. 

Osiris

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Belvedere_Apollo_Pio-Clementino_Inv1015_n3Rosar2

Van_Gogh_Self-Portrait_with_Straw_Hat_1887-Metropolitan

Rosar3

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Texto del Dictionnaire Mytho- Hermétique que se refiere a los colores principales de la Obra hermética:

Los filósofos herméticos contemplan los colores que se suceden en la materia durante la operación de la Gran Obra como las llaves de este Arte, y los verdaderos indicios de la verdad y bondad de la materia y del buen régimen del fuego. Cuentan con tres principales que se suceden, pero cuya sucesión es interrumpida por otros colores pasajeros y de poca duración. El primero y principal es el color negro, que aparece a lo más tardar, en el día cuarenta y dos. Desaparecerá poco a poco y dará lugar al blanco. A éste le sucede el citrino, que denominan “nuestro oro”. Al final se muestra el color rojo y es la flor de su oro, su corona real.

Los colores pasajeros son el verde, que indica la animación y la vegetación de la materia; el gris, o el reino de Júpiter, que viene inmediatamente después del negro, o el reino de Saturno; los colores de la cola del pavo real. El color de Tiria, o el color púrpura, indica la perfección de la piedra.

Si el color rojo apareciera antes que el negro significa que se ha atizado demasiado el fuego y que la obra no tendrá éxito, entonces hay que recomenzar.

El negro es un indicio de la putrefacción y de la completa disolución de la materia. Siempre tiene que preceder al blanco y al rojo.

El blanco indica la fijación muy avanzada de la materia; y el rojo su fijación perfecta.

Todos estos colores deben reaparecer en la operación de la multiplicación; pero con una duración tanto más corta cuanto más a menudo se reiteran las operaciones para perfeccionar y multiplicar la cantidad y la calidad de la piedra.

Cuando la materia es como la pez negra fundida, la denominan Negro más negro que el negro, su plomo, su Saturno, su cuervo, etc.  Y entonces dicen que hay que cortarle la cabeza al cuervo con un cuchillo o una espada, es decir, con el fuego, continuamente, hasta el cuervo se vuelva blanco.

Estos distintos colores que la materia toma al cocerse han hecho que los filósofos la denominen con casi todos los nombres de los individuos de la naturaleza. Su olor y sus propiedades han hecho que le otorgaran otros; confiesan en sus obras, que jamás nombraron esta materia por su nombre propio vulgar, al menos cuando hablaron de ella para designarla.

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Michael_Maier_Atalanta_Fugiens_Emblem_43EMBLEMA XLIII DE LOS SECRETOS DE LA NATURALEZA (DE MICHAEL MAIER)

En la cima de una elevada montaña / un buitre grita sin cesar: Se dice que soy blanco y negro; / soy también amarillo y rojo y no miento. / Lo mismo el cuervo que sabe volar sin alas / en la noche tenebrosa y en plena luz del día. Uno u otro será lo principal de tu obra.

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