A partir de fragmentos de textos de distintas tradiciones se explican unos símbolos fundamentales agrupados por temas. Los símbolos que aquí presentamos se refieren al tema genérico del fin de búsqueda: ORO / PIEDRA / PALABRA / DIOS.
Edición, R. Arola y L. Vert

Oro

«De todas las materias que conocemos, la más igualmente compuesta es el oro, que teniendo elementos puros y desprovistos de desigualdad, se acerca a la eternidad más que ninguna otra materia y proporciona, hecho espiritual y aplicable al cuerpo humano, una medicina que sobrepasa en mucho a todas las demás medicinas». (El Cosmopolita o La nueva luz química)

«Por oro entiendo nuestro oro verde espermático -no ese tarugo que la gente adora y que está muerto y es ineficaz». (E. Filaleteo, Aula Lucis)

«La Sabiduría, como las demás materias preciosas, deber ser arrancada de las entrañas de la tierra». (J. Cardan, Ma Vie)

«Según los filósofos, existen tres clases de oro: el primero es un oro astral, cuyo centro se encuentra en el sol que, por sus rayos lo comunica […]. El segundo es un oro elemental, vale decir la más pura y más fija porción de los elementos y de todas las sustancias que éstos componen, de modo que todos los seres sublunares de los tres géneros contienen en su centro un valioso grano de este oro elemental. […] El tercero es el hermoso metal cuyo brillo y perfección inalterables hacen que todos los hombres lo aprecien como el soberano remedio de todos los males». (Limojon de Saint Disdier, El triunfo hermético)

«El oro de los sabios no es de ningún modo el oro vulgar, sino una cierta agua clara y pura sobre la cual es llevado el espíritu del Señor, y es de ahí que toda fuerza de ser toma y recibe la vida». (El Cosmopolita o La nueva luz química)

«El oro que dormita en el barro es tan puro como el que brilla en el sol». (L. Cattiaux, El Mensaje Reencontrado 2, 21)

Piedra

«Por eso los filósofos la llamaron su piedra, o bien, si me fuese permitido revelar lo que desde la envidia el diablo no quería descubrir, diría que la llamaron una piedra con la finalidad de que ningún hombre conociese qué era lo que así llamaban. Porque no hay nada en todo el mundo de complexión tan remota a la de una piedra, ya que es agua y no piedra». (E. Filaleteo, Aula Lucis)

«Pitágoras, en su Cuarta Tabla, dice ¡qué maravilloso es el acuerdo de los sabios en medio de la diferencia! Todos ellos dicen que han preparado la Piedra a partir de una sustancia que es considerada por el vulgo como la cosa más vil de la tierra. En efecto, si dijéramos a la multitud vulgar el nombre ordinario de nuestra sustancia, considerarían nuestra afirmación como una insolente mentira. Pero si conocieran su virtud y eficacia, no despreciarían lo que es en realidad, la cosa más valiosa del mundo. Dios ha ocultado este misterio al insensato, al ignorante, al malvado, y al orgulloso para que no puedan emplearlo con malos propósitos». (Anónimo, La gloria del mundo)

«Cuando se habla del Tao al hombre inferior, se ríe a carcajadas. Si no se riera, no sería el Tao». (Tao Te King)

«Os damos la piedra de coronación que acaba el edificio santo y su luz iluminará las naciones, porque la piedra de fundación es como la piedra cumbre, y la piedra cumbre es como la piedra de fundación en la unidad del Uno». (L. Cattiaux, El Mensaje Reencontrado 26, 47)

«El sol es el padre y la luna la madre, en viento la lleva en su vientre, la tierra en su nodriza, la madre de toda perfección, su potencia es perfecta si se transforma en tierra, separad la tierra del fuego, lo sutil de lo espeso y grosero, prudentemente, con modestia y sabiduría. Sube de la tierra al cielo y desciende seguidamente del cielo a la tierra y recibe la potencia, virtud y eficacia de las cosas superiores e inferiores. Por este medio obtendrás la gloria de todo. Rechazarás las tinieblas y toda oscuridad o ceguera. Pues es la fuerza de todas las fuerzas, que está por encima de todas las fuerzas y cosas sutiles, penetra las cosas duras y sólidas, de este modo han sido hechas sus conjunciones y efectos admirables». (Hermes, La tabla de esmeralda)

Palabra

«La palabra de Dios es su generación». (San Agustín in Tesoro de sabiduría tradicional de W. Perry)

«Y si alguno escucha mis palabras y no las guarda yo no le juzgo porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene ya quien le juzgue, la palabra que yo he hablado, ésta le juzgará en el último día». (Juan 12, 47-48)

«Como baja la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá sin haber empapado y fecundado la tierra y haberla hecho germinar, dando simiente para sembrar y el pan para comer, así la palabra que sale de mi boca no vuelve a mí vacía, sino que hace lo que yo quiero y cumple su misión». (Isaías 55, 10 y 11)

«Muchos libros geniales contienen la sabiduría de los hombres, pero ¿cuántos encierran la sabiduría de Dios? Muchos hombres balbucean las Escrituras santas o hacen de ellas comentarios ciegos, pero ¿cuántos oyen directamente la palabra de Dios? ¿Cuántos la transcriben claramente? Y ¿cuántos la experimentan en su corazón aquí abajo?». (L. Cattiaux, El Mensaje Reencontrado 15, 18)

«No hay buena química sin fuego ni sal: es Pan encendiéndose en le secreto de Plutón. ¡Qué riqueza en esta palabra dormida! Allí se acumula, en sabiduría no dicha, un oro patriarcal. Negándose su búsqueda, toda la familia se arruina». (E. d’Hooghvorst, Aforismos del Nuevo Mundo)

Dios

«Dios se hizo hombre para que el hombre pueda hacerse Dios». (Maestro Eckhart in Tesoro de sabiduría tradicional de W. Perry)

«Dios no es una abstracción delirante del espíritu humano, como podrían hacer creer las descripciones de ciertos cre­yentes. Es una realidad viva que se ve, que se siente, que se palpa, que se saborea y que da la vida imperecedera. ¿No es suficiente y maravilloso? Alguien ha dicho: «Nadie ha visto nunca a Dios «, pero nosotros decimos: «Todos ven a Dios cada día pero nadie le reconoce». ¡Oh, estupor de la evidencia brillante que nadie ve! ¡Oh, humor demasiado cruel del Perfecto que resplandece! ¡Oh, estu­pidez maldita de nuestra orgullosa mali­cia que nos ciega totalmente! Sólo la evidencia de la vida no se ve ni se cree aquí abajo. Es cierto que la evidencia de la muerte no se entiende mejor. Incluso los sencillos ya no ven ni adoran al Señor de vida. ¿Quién nos enviará un misionero salvaje para convertirnos a la evidencia y al amor del Altísimo? Todo lo que decimos de Dios y todo lo que pensamos de él es falso. Sólo lo que Dios es y sólo lo que Dios hace es verdadero. Los que se representan a Dios a su imagen son totalmente ciegos e ignorantes. Vanamente recrean en la tierra lo que les deslumbre en el cielo. Dios no es una hipótesis, es una nube incandescente, es una piedra translúcida, es una realidad viva para siempre. Ninguna imagen podría darnos una idea de la belleza viva del único Esplendor celeste. Hay imbéciles que intentan demostrar con palabras la existencia o la no existencia de Dios . Es, ciertamente, lo más divertido del mundo, o lo más triste. ¿Cómo se puede demostrar el agua a los peces, si no es sacándolos de ella momentáneamente? Y ¿cómo se puede demostrar la luz a los hombres, si no es sumergiéndolos por un tiempo en las tinieblas?». (L. Cattiaux, El Mensaje Reencontrado 26, 24-28)

«¡Necios que pensáis Dios, encendedlo en vosotros!». (E. d’Hooghvorst,Aforismos del Nuevo mundo )

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