Un breve análisis de la tetraktys pitagórica es el inicio de un acercamiento al sentido sublime de la ornamentación islámica, mostrada por medio de unos dibujos de Keith Critchlow. Edición Raimon Arola y Lluïsa Vert.

Video del Área de Educación y Mediación del Centro Cultural Palacio La Moneda, en el marco de la exposición de «Arte Islámico; Colección del Museo de Arte del Condado de Los Ángeles».

Se habla a menudo de la geometría sagrada aunque en muchos casos cuesta argumentar el motivo de esta sacralidad más allá de una experiencia estética o de un sentimiento de orden con el que el hombre se identifica íntimamente. Aquí pretendemos mostrar un camino que puede abrir un poco más la mente y el corazón de ser humano a la geometría sagrada, para ello partimos de un breve estudio de la famosa tetraktys pitagórica a partir del libro de Raimon Arola, Cuestiones simbólicas. Las formas básicas.

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Pitágoras y la tretraktys

En la escuela que fundara Pitágoras se enseñaba que el cosmos se rige siguiendo una armonía que se reproduce en la música y se plasma en la aritmética y la geometría pues, en su filosofía, no se diferencia entre lo cósmico y lo metafísico y moral. Jámblico, en su Vida pitagórica, explica que para el pitagorismo la “verdad total” se basaba en la ciencia numérica que Pitágoras habría aprendido de la tradición que Orfeo trajo de Egipto a Grecia. Este autor llega a afirmar que “la esencia de los dioses se define por el número”, y que mediante las relaciones numéricas se efectuaba también “una ad­mirable presciencia y un culto a los dioses”.

“la esencia de los dioses se define por el número”

Jámblico añade que Pitágoras y sus seguidores juraban sobre el número 10, un número sagrado y completo, pues era el resultado de la suma de los cuatro primeros números ordinales (1 + 2 + 3 + 4), lo que se conoce como el cuaternario o la tretraktys. En los Versos dorados pitagóricos aparece escrito que la tetraktys es “la fuente de la perenne naturaleza”, y el neoplatónico Hierocles de Alejandría en su comentario a los Versos dorados y refiriéndose en concreto a este pasaje afirmó la siguiente: “La tetraktys es la causa creadora y ordenadora de todo. El Dios inteligible y supremo que creó. El Dios que reina en el cielo y en el mundo sensible. El conocimiento de este Dios ha sido transmitido a los pitagóricos por el propio Pitágoras, por el cual jura aquí el autor de estos versos que la perfección de la virtud nos conducirá a la iluminación de la verdad”.

A principios del siglo XVII, Robert Fludd en su obra titulada Philosophia Sacra et vere Christiana seu Meteorologia cósmica publicó un grabado relativo a la tetraktys. En él, el triángulo que forma la tetraktys se complementa con un posible triángulo invertido que aparece en la parte superior representado por una nube negra. Después de la nube negra aparece la Unidad original en forma del primer punto de luz, el principio de la creación, que se divide en la díada: el desdoblamiento del punto, origen de la Dualidad: Luz / Oscuridad. De la Dualidad aparece la Tríada, que Fludd representa como un punto intermedio entre Luz y Oscuridad y lo denomina Agua, un nombre no exento de connotaciones alquímicas, pues, en este caso, significa el “agua que no moja las manos” o la materia primera de los alquimistas. Finalmente, del Agua surge el Cuaternario: los cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua, y con ellos la multiplicidad del universo material. El conjunto constituye la Década, la totalidad de Universo: 4: 1 + 2 + 3 + 4 = 10 → 1 + 0 = 1.

Finalmente, del Agua surge el Cuaternario: los cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua

La ornamentación islámica a partir de la tetraktys

La civilización islámica, que no gusta de la figuración para representar el universo, ha desarrollado unos sistemas ornamentales asombrosos.  Keith Critchlow en su obra Islamic Patterns: An Analytical and Cosmological Approach, dedica un capítulo al desarrollo de  conjuntos geométricos basados en la sublime tetraktys pitagórica. Son unos diseños de especial interés pues la base operativa que los origina tiene que ver con la tetraktys, como aparece a continuación:

a- El número mórfico que es la base de todo el conjunto. b- Proporción ascendente con otra posible secuencia indicada por la flecha. c- Diseño en forma de espiral señalado por los números, las trayectorias entre los círculos siguen un dibujo proporcional. d- Los siete círculos nucleares. e- Versión compuesta por diez hexágonos, en su interior unos círculos numerados del 1 al 28 en espiral sugieren una correspondencia con el modelos de emanaciones de Ibn Arabí f- Un diseño de forma triangular con diez triángulos alternos que se muestran en un tono oscuro.

Una versión de la tetraktys que se relaciona con las líneas estructurales de una plantilla semi regular.

Plantilla entrelazada que consiste en estrellas y unos motivos de tres brazos. El diseño original que subyace es el de la tetraktys que aparece en color.

Un diseño de unas formas estrechamente entrelazadas entre sí de un modo particular. Se muestran en color las ocultas proporciones de la tetraktys que determinan el dibujo.

Este inusual diseño visual enlaza unos motivos de seis pétalos relacionados con el módulo fundamental de la tetraktys que se muestra en color y también abajo con las líneas de guiones en negro.

Otro motivo islámico universal que puede encontrarse en infinidad lugares, disposiciones y materiales. Cada motivo de tres brazos se une con otros dos en una juntura central mostrada en color. La tetraktys se representa por los centros de unos círculos en dos escalas. El centro de la tetraktys mayor es el punto de encuentro de los motivos al igual que es el punto de encuentro de las tres tetraktys más pequeñas. Este diagrama sugiere el modo según el cual las pequeñas tetraktys actúan como sistemas de proporción en el diseño general.

Esta ilustración introduce un arreglo curvilíneo de una sutileza particular. Se encuentra en la Alhambra de Granada. Se basa en motivos de tres brazos que se agrupan en conjuntos de seis, cada uno de ellos con una estrella hexagonal en el centro. Las formas coloreadas, los puntos, las líneas y los planos demuestran la conexión entre la tetraktys y el método para hallar los centros de los arcos. Se muestran dos versiones de la tetraktys y un tercer esquema, abajo a la derecha, en el que aparece el subyacente trío de cuadrados que corresponden a los brazos de la estrella de seis puntas, y que se asientan dentro del triángulo.

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