Escuela Vajrayana o budismo tántrico

Los Reyes de la Sabiduría o ‘myô-ô’ son las terceras deidades después de los Budas y los bodhisatvas. Son cinco y representan la radiante sabiduría de Buda. Se les atribuyen los cuatro puntos cardinales y el centro del universo. Edición: R. Arola y L. Vert.

blancLa escuela Vajrayana, una de las tres escuelas budistas, se originó alrededor del 500 a.C. en la India. En sánscrito vajra significa tanto rayo como diamante y yana, vehículo; así Vajrayana se ha traducido por el Vehículo de diamante. En Occidente a esta escuela se la conoce por tántrica o esotérica debido a su estrecha relación con los textos sagrados, llamados tantra. De la India pasó al Tibet y a la China y finalmente llegó al Japón donde se dividió en dos sectas: la shingon y la tendai.

En el Vajrayana se proclama la posibilidad de alcanzar el satori (iluminación) en una vida, sin tener que pasar por una infinidad de reencarnaciones. En este sentido se parece a la escuela del Buda Amida o de la Tierra Pura, aunque ésta pertenezca al budismo Mahayana.En sus enseñanzas se incluyen visualizaciones, símbolos y rituales secretos que sólo pueden ser enseñados de maestro a discípulo. Se da una gran importancia a los mantras (recitaciones), a los mudras (gestos de las manos) y los mandalas (diagramas de las deidades y de las fuerzas cósmicas).

El budismo esotérico penetró en el Japón durante el s. IX, aunque algunas de sus deidades ya se conocían en los siglos VII y VIII. Gracias a la secta tendai, fundada por el monje Saicho (766-822) se pueden admirar todavía hoy magníficos mandalas y esculturas de los myô-ô, unas terribles deidades, que a veces se consideran como manifestaciones del Buda Dinichi, la divinidad principal de las sectas esotéricas del Japón.  Esta secta incorporó otras doctrinas búdicas como la devoción a la Sutra del  Loto o al Buda Amida. Poco a poco fue ganando favor en la corte, sobre todo al final de la era Heian.

La escuela shingon, fundada por el monje Kukai, se mantuvo secreta. Sus doctrinas eran mistéricas y ocultas y requerían un gran nivel de austeridad. Sus prácticas esotéricas concedían una gran importancia a los mandalas, pero también a la caligrafía pues se dice que Kukai inventó la escritura japonesa denominada kana. Se le considera el patrón de las artes.

En el budismo Vajrauyana, los Reyes de la Sabiduría o myô-ô son las terceras deidades después de los Budas y los bodhisatvas. Se les considera como los guardianes del budismo y representan manifestaciones de los Budas, en particular de los cinco Budas de la Sabiduría. También se les conoce como los Reyes Radiantes.

Se les atribuyen los cuatro puntos cardinales y el centro del universo y en la doctrina esotérica de las Tres Ruedas se dice que mientras los Budas representan los conceptos puros y los bodhisatvas enseñan a través de la compasión, los myô-ô encarnan el rigor de la sabiduría.

Imágenes: Japón, 1127: List of National Treasures of Japan (paintings)