Conjunto de videopoemas de Raimon Arola, proyectados y realizados por el autor y Lluïsa Vert, recitados por Rosor Foret.

 

ÍNDICE

 

INTRODUCCIÓN

Presentamos un libro especial por distintos motivos, pero, sobre todo, por su formato.  Consiste en una reunión de videopoemas bajo un título común y en una misma entrada de la web. Por eso lo llamamos libro, porque se trata de un conjunto de distintas partes, hojas o vídeos, ordenadas en forma de un volumen. Lo hemos titulado La edad del símbolo pues queremos referirnos al conocimiento de los símbolos en nuestra edad, es decir, en los últimos años del siglo XX y los primeros del XXI, y, básicamente en la cultura europea.

Actualmente, con la globalización y los recursos técnicos que conlleva, tenemos acceso a los símbolos de todas las épocas y culturas. Los textos están estudiados a fondo y sistematizados, las imágenes perfectamente catalogadas y los ritos bien conocidos. Existe igualmente una base teórica sólida para acercarnos al pensamiento simbólico al margen de las confesiones religiosas y las ideologías cambiantes, pensamos en las aportaciones de las distintas contribuciones y ramificaciones del Círculo de Eranos y, también, en trabajos quizá menos conocidos, pero igualmente rigurosos, en la recuperación de los orígenes de las formas simbólicas desde distintos ámbitos, en casos aislados imposibles de catalogar.

Sin embargo, los recursos técnicos y teóricos procedentes principalmente de la historia, la antropología, la psicología, la religión o la filosofía, no siempre enseñan el sentido más íntimo de los símbolos, sino que, al contrario, a menudo, lo esconden y construyen un discurso que encierra y oculta el valor intrínseco del símbolo.  El símbolo debe de ser vivo y es el Espíritu quien da la vida. Por eso, quizá, Juan Eduardo Cirlot escribió lo siguiente en el primer prefacio a su Diccionario de símbolos: “Indiferentes a la erudición por ella misma, sentimos con Goethe animadversión hacia todo aquello que sólo proporciona un saber, sin influir inmediatamente en la vida. Esa influencia se traduce en modificación y rememoración de lo trascendente”[1].

El símbolo vivido es lo que pretendemos buscar con la serie de videopoemas de este “libro”, es decir, intentamos desarrollar distintas formas de arte como medio para su comprensión y, así,  acercarnos a la luz que les llena de contenido y sentido.  No nos importan las formas de arte como estética, sino como medio de apertura de la intuición y la memoria profunda que son los caminos más seguros para encontrar el sentido del símbolo. Aprehender su contenido en tanto que también es el nuestro.

Mediante la reflexión poética puede conocerse el sentido del símbolo que la razón no pueda concretar, porque no es su función. La reflexión poética es cierta epifanía, pues, como se afirma en El Mensaje Reencontrado de Louis Cattiaux —un libro de referencia en distintos videopoemas: “El arte consiste en hacer aparecer lo sobrenatural oculto en lo natural”[2].

En La edad del símbolo, las palabras, las imágenes y las músicas se unen en un tempus que permite una apertura al pensamiento simbólico, en el que la comprensión se alía con aquello más íntimo del ser humano. Tal es, o, debería ser, el papel del arte, si bien los videopoemas de La edad del símbolo no pretendan ser una obra de arte en sí mismos, sino tan solo una ayuda a un saber interpretar el mundo desde la visión interior. No es el lugar para desarrollar una reflexión sobre el arte actual, pero no quisiéramos inducir a error, cuando proponemos el camino de las artes como medio para comprender los símbolos pues del arte al que nos referimos poco tiene que ver con la mayoría de formas artísticas contemporáneas que, a lo sumo, se instalan en la superficie de los símbolos, pero sin penetrar, desgraciadamente, en su contenido.

 

EMBLEMA

Hemos escogido el rostro de Cang Jie, el legendario inventor de la escritura china, como portada virtual del libro. A Cang Jie se le representa con cuatro ojos, con dos ve la realidad cotidiana y con los otros dos la realidad transcendente o interpretativa.

[1] https://www.arsgravis.com/el-sentido-de-los-simbolos/

[2] El Mensaje Reencontrado, § IX, 53.

 

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