El sueño de Jacob y el nombre divino ‘Lugar’

Artículo de Carlos del Tilo, autor del “Libro de Adán”, en el que estudia el simbolismo de uno de los nombres de Dios, Maqom (lugar), a partir de distintos textos de la tradición judía. Las imágenes que acompañan al texto pertenecen a la tradición cristiana.

blancNo daré sueño a mis ojos, ni a mis párpados descanso, hasta que hallare lugar para el Señor, morada para el Poderoso de Jacob. (Salmos 132, 4-5)

En la Biblia se denomina al Único con muchos nombres, según sus diferentes atributos. Uno de ellos es “Lugar”, en hebreo maqom, del verbo qum que significa: ‘subsistir, ser estable, despertarse, enderezarse, levantarse, nacer’. Dios es un lugar, lo que implica siempre la noción de estabilidad y de localización. Así pues, leeremos lo que los comentarios rabínicos han dicho al respecto para intentar comprender qué lugar es éste y dónde se sitúa. Encontramos este nombre divino en un fragmento del libro del Génesis que vamos a leer con atención:

“Salió, pues, Jacob de Beer Shevá para dirigirse a Harán. Y llegó al lugar y se alojó allí, pues el sol se ponía ya y tomando una de las piedras del lugar, la puso de cabecera y se acostó en aquel lugar. Y soñó y vio una escalera apoyándose sobre la tierra, tocaba con la cabeza en los cielos y que por ella subían y bajaban los ángeles de Dios. El Señor se encontraba sobre ella, y le dijo: Yo soy el Señor, Dios de Abraham, tu padre, y Dios de Isaac. La tierra sobre la cual estás acostado, te la daré a ti y a tu descendencia (semen). Y será tu semen como el polvo de la tierra y te desbordarás hacia el mar, el oriente, el norte y el sur y todas las generaciones del suelo serán benditas en ti y en tu semen. Yo estoy contigo y te guardaré adondequiera que vayas y volveré a traerte a esta tierra, no te abandonaré hasta cumplir lo que te digo. Despertó Jacob de su sueño y dijo: Ciertamente, el Señor está en este lugar y yo no lo sabía. Tuvo miedo y dijo: ¡Qué temible es este lugar! Esto no es nada si no es la casa de Dios y la puerta de los cielos. Levantóse Jacob de mañana y tomando la piedra que había puesto de cabecera, la puso de pie y vertió aceite en su cima. Llamó a este lugar: Betel (‘casa de Dios’), aunque la ciudad se llamó primero Luz. E hizo Jacob un voto diciendo: Si Dios está conmigo y me guarda en este camino por donde voy y me da pan para comer y vestido que vestir, y regreso en paz a la casa de mi padre, el Señor será mi Dios, y esta piedra que he alzado será la casa de Dios, y de todo cuanto a mi me dieres te daré un diezmo”. (Gn 28, 10-22).

 

El sueño de Jacob y el sacrificio de Isaac. Biblia de Lambeth, Inglaterra, s. XII.

Comentario del Midrach Raba (cap. 68, párrafo 9)

“Rabí Huná, en nombre de Rabbí Amí, dijo: ¿Por qué se ha establecido el nombre del Santo, bendito sea, llamándole Lugar (maqom)? Porque Él es el lugar del mundo, pero el mundo no es su lugar. Dijo rabí Josí ben Halafta: No sabemos si el Santo, bendito sea, es el lugar del mundo o si el mundo es su lugar. Efectivamente, está escrito: He aquí un Lugar conmigo (Ex 33, 20), hay que admitir que el Santo, bendito sea, es el lugar del mundo, y que el mundo no es su lugar. Dijo rabí Isaac: está escrito: El Dios de los tiempos antiguos es su morada (Dt 33, 27) Y no sabemos si el Santo, bendito sea, es la morada del mundo o si el mundo es su morada; pero sobre lo que está escrito: Señor, fuiste una morada para nosotros (Sal 90, 1), hay que admitir que el Santo, bendito sea, es la morada de su mundo y que su mundo no es su morada. Dijo rabí Ab ben Judan: Es como un héroe que cabalga sobre un caballo y sus ornamentos flotan de un lado a otro, y el caballo es accesorio del jinete y el jinete no es accesorio del caballo; es lo que está escrito: Cabalgarás sobre tus caballos, tus carros de salvación (Ha 3, 8). Otra interpretación: ¿Qué significa: Y llegó al lugar? Se refiere a la prosternación”.

Comentario de C. del Tilo: El mundo está contenido en él, y no él en el mundo. Por lo tanto, su lugar no es el mundo, sino que él está en un lugar en el mundo, y es él quien da al mundo su consistencia, y este lugar es su residencia en el mundo.

Comentario del Sefer ha Bahir (cap. 14)

“¿Por qué la letra bet está cerrada por todos los lados y abierta por delante? Es para enseñarte que es la casa del mundo. Esto significa que el Santo, bendito sea, es el lugar del mundo, pero que el mundo no es su lugar. Por eso, no hay que leer bet (‘b’) sino beit (‘casa’), tal como está escrito: Con la sabiduría se edifica la casa y con la inteligencia se consolida. (Pr  24, 3)”

Comentario de C. del Tilo: Se trata, pues, de una morada.

Comentario del Midrach haGadol (p. 507)

Ciertamente, el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía (Gn 28, 16). Se trata del Monte Moriah, donde se encuentra la Chekinah, (la presencia divina), para siempre. [Moriah también puede significar ‘visión del Señor’]. El monte Moriah también es donde Isaac será sacrificado: Llamó Abraham al lugar aquel: ‘El Señor verá’; por lo que todavía se dice referente a él: En la montaña del Señor, será visto. (Gn 22, 14) Y también es donde Salomón construirá el Templo”.

Comentario de C. del Tilo: Según otro comentario del mismo Midrach: dos justos dieron nombre a este lugar. Chem lo llamó chalem, ‘paz’ y Abraham lo llamó ire, ‘verá’ o ‘fundó’. El Santo, bendito sea, unió los dos nombres e hizo: Ieruchalem, que significa ‘visión’ o ‘fundación de paz’.

En este lugar. Es el lugar de la profecía, tal como está dicho: He aquí un lugar conmigo, estarás sobre la roca. (Ex 33, 21) En este lugar. Él sabía que todo lo que está arriba y abajo está contenido en el cuerpo del hombre, y es un mundo en sí, por lo que está dicho: Y yo no lo sabíaY tuvo miedo y dijo: ¡Qué temible es este lugar!, porque él reconoce a su Creador, que es el Señor viviente por la eternidad, sin semejanza con las demás criaturas por ningún lado. Y enseguida: Tuvo miedo. Los maestros dicen que, desde entonces, la gran sabiduría le inspiró el miedo y así está dicho: El Sabio teme y se aparta del mal, el insensato es arrogante y lleno de seguridad. (Pr 14, 16) ¡Qué temible es este lugar!, para enseñar que el Santo, bendito sea, le hizo ver el templo construido, devastado y reconstruido.”

Comentario de C. del Tilo: El templo representa al hombre; el templo construido representa la creación y formación de Adán. El templo devastado, la caída de Adán y su exilio. El templo reconstruido se refiere a la regeneración y reintegración de Adán.

Comentario del Zohar (I, 150b)

Y Jacob se despertó… y yo (anoki) no lo sabía (Gn 28, 16). Su asombro procede que no sabía la importancia de ello. ¿Qué significa: Y yo no lo sabía? Es como si dijera: Y yo no he apaciguado a Adonai. (I S 13, 12)”.

Comentario de C. del Tilo: El sentido de apaciguar a Adonai, se refiere al Dios de rigor o de ira que se transforma en Dios de misericordia o de amor cuando se le despoja de su velo de cólera.

“Y Jacob dijo: Todo esto se descubre ante mí y yo todavía no había contemplado el nombre santo anokí, ‘yo’, que es la Chekinah, a fin de cobijarme bajo sus alas y ser hombre perfecto. (En verdad anokí es el nombre de la Chekinah, la Presencia divina). Por esta razón Jacob dijo: Yo he visto todo esto y no conocía anokí, puesto que él estaba solo, no estaba casado y no  se había cobijado bajo las alas de la Chekinah.”

Comentario de C. del Tilo: Jacob todavía no estaba casado, puesto que las mujeres de los Patriarcas representan a la Chekinah.

Y tuvo miedo y dijo: ¡Qué temible es este lugar! La palabra lugarmaqom, tiene dos sentidos: se refiere al lugar de la Chekinah, del cual hemos hablado, pero también al signo de la alianza santa [la circuncisión]. Aunque representen dos aspectos, (o sea, Iesod Malkut), son uno.”

Comentario de C. del Tilo: La sefirah Iesod se refiere al signo de la alianza santa; la sefirah Malkut a la Chekinah.

Y dijo: Esto no es nada si no es la casa de Dios. ‘Esto’, ze, no es nada, (es el fundamento, Iesod, de la base) que puede permanecer inactivo, inútil, no es nada, que pueda encontrarse solo; el fundamento, Iesod, no es nada si no es la casa de Dios, que representa lo femenino, para que Dios se sirva de ella para producir frutos y hacer fluir sobre ella las bendiciones de todos los miembros del cuerpo [parece tratarse del cuerpo de resurrección], pues ‘esto’, ze, que representa Iesod, el fundamento, es la puerta para todo el cuerpo, que representa la sefirah Tiferet, belleza’, y es lo que está escrito: Y esto (ve-ze) es la puerta de los cielos, (es decir, Tiferet, llamada cuerpo y también cielo). ‘Esto’, ze, es la auténtica puerta del cuerpo: se trata de la puerta para hacer reverdecer las bendiciones que están abajo (sobre lo femenino); por estar establecida arriba, en los cielos, (Tiferet), y estar establecida abajo, (en lo femenino, llamado ‘lugar’), y así es llamada entonces casa de Dios.”

Comentario de C. del Tilo: Este lugar terrestre reverdece cuando está reunido con el cielo; entonces se llama casa de Dios, porque Dios, la Chekinah, reside en él.

“Y el sentido de: ‘Establecido arriba’ es el fundamento, Iesod, que significa la puerta de Tiferet, llamada ‘cielos’, porque está escrito: Y esto, (ve-ze), es la puerta de los cielos.”

Comentario de C. del Tilo: La palabra ze representa a Iesod, la puerta; y ve-ze representa a Tiferet, los cielos.

“Establecida abajo’ porque está escrito: Esto no es, si no es la Casa de Dios (Beit El), Esto no es, representa a Iesod, que no es nada si no llega a ser casa de Dios, (que representa lo femenino). Por eso: Tuvo miedo y dijo: ¡Qué temible es este lugar! [El ‘lugar’, maqom, es lo femenino y ‘esto’, ze, es Iesod, lo masculino. Los hombres no prestan atención a su tesoro, (o Iesod, ‘fundamento’), el cual les permitiría llegar a ser perfectos tanto arriba como abajo.”

Comentario del Midrach Rabah (cap. 69)

“Rabí Aha dijo: En el mundo por venir, esta puerta (Iesod, ‘el fundamento’) está abierta para muchos justos a fin de que entren como Jacob, pues: …es la puerta de Adonai, los justos entran por ella (Sal 118, 20). Rabí Simeón bar Iojai dijo: El templo santo de arriba está separado del templo santo de abajo por sólo dieciocho millas. ¿Por qué? A causa del versículo que dice: Y esto (ve-zees la puerta de los cielos (Gn 28, 17). El valor numérico de ‘y esto’ (ve-ze), es dieciocho”

Comentario de C. del Tilo: Dejamos al Mensaje Reencontrado la tarea de concluir: “La naturaleza está profundamente sepultada en la tierra y altamente situada en el cielo, pero existe un lugar particular donde está más oculta y es más evidente que en parte alguna. Hay aquí una gran perdición para los astutos, pero también una gran recompensa para los corazones sencillos y desapegados.” (VIII, 47’ y 48’).

Marc Chagall, El sueño de Jacob, 1954-67.

Wenceslaus Hollar, Jacob's Ladder, 17th centuryWenceslaus Hollar, Jacob’s Ladder, 17th century